Alta concentración de materia orgánica:
Las aguas residuales contienen una gran cantidad de sustancias orgánicas como celulosa, hemicelulosa y lignina, lo que da como resultado una alta demanda química de oxígeno (DQO) y una alta demanda bioquímica de oxígeno (DBO).
Abundancia de materia en suspensión y particulada:
La degradación mecánica y la agitación durante la fabricación de pulpa y papel introducen una cantidad sustancial de fibras, partículas y otras impurezas sólidas, lo que da como resultado un alto contenido de sólidos en suspensión en las aguas residuales.
Niveles de pH fluctuantes:
El uso de productos químicos en los procesos de fabricación de pulpa y papel, así como la degradación de compuestos orgánicos en las aguas residuales, pueden provocar fluctuaciones en el pH del agua, lo que añade complejidad al proceso de tratamiento de aguas residuales.
Alta coloración en el agua:
La presencia de sustancias que provocan coloración, como la lignina y los compuestos fenólicos, contribuye a elevar los niveles de color en las aguas residuales, lo que requiere un tratamiento especializado para cumplir con las normas de vertido.



















