Alta concentración de materia orgánica:
En las masas de agua destinadas a la acuicultura se genera una gran cantidad de residuos orgánicos, como restos de alimento, excrementos, etc. Esta materia orgánica se acumula en el agua, lo que da como resultado una alta concentración de materia orgánica en las aguas residuales.
Alto contenido de nitrógeno amoniacal y nitrógeno nítrico:
Durante el proceso de cría, las excretas de los peces y otros organismos de cultivo contienen nitrógeno amoniacal, y es necesario tratar eficazmente el nitrógeno amoniacal presente en el agua de cultivo para prevenir efectos nocivos en los organismos cultivados.
Materia sólida en suspensión:
Las aguas residuales pueden contener una gran cantidad de sólidos en suspensión, como residuos de piensos, algas, microorganismos, etc. Estas sustancias tienen cierto impacto en la calidad del agua.
Comunidad microbiana:
En el sistema de cultivo circulante existe una gran cantidad de microorganismos, incluyendo bacterias biodegradadoras beneficiosas y otros microorganismos. Estos microorganismos desempeñan un papel importante en la estabilidad de la calidad del agua y el tratamiento de aguas residuales.



















